lunes, 25 de agosto de 2025

El titiritero del caos

 

Un semáforo que asume las cualidades de un tiritero que controla en tránsito en una avenida principal de una gran ciudad, también se convierte en testigo de la dinámica humana con sus sentimientos, sensaciones, deseos, alegrías y frustraciones diarias.

La avenida respira. Por el asfalto, caliente como la sangre, transitan bulliciosos los vehículos. Cada autobús se acerca a la parada, segundos después de ser anunciada su llegada por los sacerdotes del grito, con sus siluetas desarrapadas. Cada camioneta lleva almas cautivas bajo el sol moribundo, el observador es un huésped silencioso, pero elocuente a la vez; una figura fascinante que controla el caos que lo rodea. El semáforo, en su báculo, es testigo de las cargas emocionales que transitan por su territorio.

¿Después de la luz verde las sudorosas almas nos disolvemos en la nada?

No hay comentarios:

Publicar un comentario