martes, 30 de septiembre de 2025

Peluche

 


Cuando Francisco cumplió cinco años, su amorosa abuela le regaló un osito de peluche llamado Paco. Tenía ojos de botón de madera y una sonrisa cosida con hilo rojo. 

Lo que nadie sabía era que Paco no era un juguete común y corriente, era un confesor silencioso que gritaba verdades en susurros. 

Por las noches revelaba al oído del niño secretos que nadie debía conocer: «Tu papá llora en el baño porque mintió en el trabajo... Tu mamá sueña con huir a otro país...». 

Francisco creció creyendo que todos los niños tenían un peluche que les contaba verdades amargas. 

¿Será que los monstruos más peligrosos no viven bajo la cama, sino escondidos en nuestra inocencia?

domingo, 21 de septiembre de 2025

El eco de la verdad


Abrió sus ojos vacíos de imágenes. En el centro de la luminosa oscuridad, pudo ver con claridad aquella verdad absoluta que todos se negaban a aceptar: la muerte es la única verdad y el amor una absoluta falsedad. ¿Será que vivir es solo aceptar que en el fondo somos nada?

miércoles, 17 de septiembre de 2025

Los malandros también tienen sentimientos


Lo llamaban el malandro. En el corazón llevaba tatuado el odio que no le pertenecía.

La misma mano que apretaba el gatillo sin remordimientos era la misma con la que acariciaba a Canela, su perra coja que le lamía las cicatrices como si fueran heridas sagradas. 

Un día, cuando guardaba en su chaqueta unos envoltorios de droga, consiguió una nota, estratégicamente escondida, que decía: «Papi te dibujé como mi superhéroe favorito». 

Entonces, sin control, brotaron lágrimas en huída de sus ojos. 

¿Acaso las lágrimas son la verdadera arma que derrumba a los hombres que el mundo juzga invencibles? 





lunes, 8 de septiembre de 2025

La sombra de mi yo sepultado

 

Mientras el video de TikTok me ofrecía una felicidad efímera, el móvil reflejó la silueta de una sombra tras de mí. No era una sombra cualquiera: tenía el rostro de mi yo que había sepultado hace tiempo... ¿será que los fantasmas nos obligan a reconciliarnos con nuestra historia?


Mientras el video de TikTok me ofrecía una felicidad efímera, el móvil reflejó la silueta de una sombra tras de mí. No era una sombra cualquiera: tenía el rostro de mi yo que había sepultado hace tiempo... ¿será que los fantasmas nos obligan a reconciliarnos con nuestra historia?

viernes, 5 de septiembre de 2025

Una forma única de existir

 


Gabriel no nació por casualidad, llegó por un acto de travesura al escapar del claroscuro vientre del Universo. Se le hacia fácil dialogar con los colores que paseaban ante él, como historias fantásticas reservadas solo para sus sentidos. Con el olfato, degustaba alimentos sin probarlos; sus ojos eran linternas que iluminaban mundos paralelos; sus manos se alzaban cual hélices en vuelo de mil aventuras épicas; su garganta grita para que su madre cósmica escuché cada queja. ¿Quién está realmente desconectado: él, que siente el latir del cosmos, o la sociedad sorda que se cree dueña de la realidad?

miércoles, 3 de septiembre de 2025

La guerra ajena

 


Detrás de las fangosas trincheras con olor a sangre fresca, se oyen los ecos de dolores marchitos. Lo que mantenía a Robert con la esperanza de sobrevivir eran las cartas que intercambiaba con su novia; llenas de promesas cómplices de un pronto reencuentro. Estaba convencido de poder salir de las fauces de ese monstruo que le ofrecía protección a cambio de defender una ideología ajena. Un día, inesperadamente, llegó a la trinchera la noticia de que su opresor se había rendido y con mucha esperanza salió de aquella garganta de terror rumbo al encuentro con su amada. En el camino recibió una de sus cartas que decía: «Mi querido Robert, ya no te afanes en venir, mis alas me han alzado en vuelo hacia el cielo infinito...»

¿Valió la pena sobrevivir a la guerra para morir en la paz?

lunes, 1 de septiembre de 2025

Gritos inaudibles

 
Esquizofrenia

Las voces regresaron a su cabeza sin avisar. Se cubrió los oídos con sus temblorosas manos. Voces sin cuerpo, como entidades parasitarias que se enrollaban en su cerebro. En la mesita de noche esperaban sus soldados: las píldoras. Tomó una, luego otra, y otra más. El silencio llegó como un tsunami de algodón. ¿Acaso todos no tenemos voces que callar?